Leche enriquecida

Con calcio, vitaminas, omega-3… la leche entera ha dado paso a una nueva generación de leches enriquecidas que aportan al organismo beneficios añadidos. Los avances de la ciencia se concentran ahora en un vaso de leche.

Mantener una alimentación sana y equilibrada resulta hoy en día un reto difícil para muchas personas.
Un estilo de vida marcado por las prisas, el estrés, las comidas fuera de casa… hacen que el organismo sufra carencias. La respuesta de las empresas lácteas a esta realidad son las leches enriquecidas, que ofrecen al consumidor todos los beneficios de la leche convencional y otros añadidos específicos para las necesidades de cada persona: aportar energía al organismo, calcio a los huesos, vitaminas y minerales… es la tarea de las nuevas bebidas lácteas.

LAS LECHES ENRIQUECIDAS
Los nuevos productos lácteos que se conocen como leches enriquecidas ofrecen un aporte extra de vitaminas, proteínas o minerales y se elaboran usando nuevas materias primas o procesos de producción que permiten cambiar la composición, la estructura, el valor nutritivo e incluso el metabolismo. Por lo tanto se podría considerar que son alimentos funcionales.

Según la Guía de Alimentos Funcionales elaborada por el Instituto Omega-3, este tipo de alimentos son “aquellos que con independencia de aportar nutrientes han demostrado científicamente que afectan de manera beneficiosa a una o varias funciones del organismo y ejercen un papel preventivo reduciendo los factores de riesgo que provocan la aparición de ciertas enfermedades”.

La legislación comunitaria regula este tipo de leches de manera que para que una leche se pueda considerar enriquecida en proteínas el nivel total de éstas ha de superar el 3,8%. En cuanto a las leches enriquecidas en minerales o vitaminas los niveles en 100 gramos deben ser superiores al 15% de la ingesta diaria recomendada.

PARA CADA NECESIDAD
Actualmente el mercado de leches enriquecidas es amplio y variado. Los nutricionistas apuntan que es fundamental consumirlas de manera adecuada, es decir, sólo cuando nuestro organismo requiere aportes extra de algún nutriente, cuando existen enfermedades o se padecen alergias de origen alimentario. Las leches enriquecidas más comunes son aquellas que contienen cantidades extra de vitaminas.

FUENTE DE VITAMINAS
La vitamina D es fundamental para asimilar mejor el calcio. Muchas leches están enriquecidas con esta vitamina, con la A y con la E (de acción antioxidante). Estas vitaminas son solubles en grasa por lo que es fundamental que en la leche desnatada se restituyan de manera artificial, pues al ser baja en grasa pierde las vitaminas.

Además de las que llevan vitaminas, otra de las leches más consumidas es la rica en omega-3. Esta variedad sustituye la grasa de la leche de vaca por omega-3 y ácidos grasos oléicos, ambos asociados a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Este tipo de leche está especialmente indicada para aquellas personas que no consumen las cantidades recomendadas de pescado azul.

La leche rica en calcio está dirigida a personas que necesitan fortalecer huesos y dientes y para conseguirla se emplea leche concentrada o en polvo, con lo que además se enriquece en proteínas y fósforo. Al igual que el calcio, el magnesio es un mineral necesario para huesos y dientes y también existen leches enriquecidas con magnesio.

Otra variedad que también podemos adquirir es la leche desnatada enriquecida con fibra soluble. Esta fibra se deja notar en la textura de la leche, que se asemeja más a la entera y semidesnatada, por lo que es una buena opción para aquellos que deben prescindir de las grasas pero no llegan a acostumbran al sabor de la desnatada.

LOS ESPAÑOLES Y LA LECHE
El estudio “Los lácteos en la dieta de los españoles” realizado por la Fundación Puleva hace cuatro años desvelaba que “la leche es el principal alimento que nunca falta en el frigorífico de los españoles”, según el 74% de los encuestados, y se considera un alimento imprescindible en la dieta (53%) sólo superado por frutas, verduras y pescado.

A pesar de estos datos, el libro “Leches, lácteos y salud”, elaborado por una veintena de médicos y nutricionistas, señala que “el 35% de los niños y jóvenes de nuestro país realiza ingestas habituales de leche y lácteos por debajo de los niveles recomendados para este grupo de edad; situación que se extiende al 40% de la población adulta entre 25 y 60 años y hasta el 60% de las personas mayores de 65 años”.

CONTROLAR ALERGIAS
La lactosa es un azúcar o hidrato de carbono que está presente en la leche y a la que más de cuatro millones de españoles sufren intolerancia. El mercado de los lácteos se va adaptando a estos problemas y un ejemplo de ello es la leche baja en lactosa de Président, que ha transformado la lactosa en azúcares simples más fáciles de digerir sin alterar el resto de cualidades nutritivas de la leche.

LECHE Y MUJER
La leche es un alimento muy importante en la dieta de la mujer y hay que prestar atención a las etapas que atraviesa el organismo a la hora de elegir la leche. Antes y durante el embarazo es recomendable que la madre tome leche rica en calcio y que incorpore ácido fólico, pues es un nutriente esencial para el buen desarrollo del feto.
Las bebidas a base de soja son recomendables antes y durante la menopausia. Estudios recientes confirman que las isoflavonas alivian los síntomas de la menopausia.

EXTRA ENERGÍA
La leche juega un papel fundamental en la etapa de crecimiento de los más pequeños. Cada vez existen más leches en el mercado recomendadas a partir de los tres años, cuando el niño ha abandonado la leche de continuación.

Las leches enriquecidas destinadas a este grupo de edad suelen ser ricas en calcio, fósforo y vitaminas. Durante la infancia y adolescencia se recomienda que el niño tome entre tres y cuatro raciones diarias de lácteos para cubrir sus necesidades nutricionales. El desayuno es un buen momento para que los más pequeños tomen leche, de la misma manera que es recomendable acostumbrarles a tomar lácteos en la merienda y en el almuerzo.

LECHE ECOLÓGICA
La agricultura ecológica es una tendencia en alimentación que cada vez más cotiza al alza. Aunque en España aún no tiene el mismo número de seguidores que en otros países de Europa y en Estados Unidos, cada vez son más las personas que se apuntan a este tipo de producción. La leche ecológica procede de granjas controladas que producen en régimen de ganadería ecológica con respeto al medio ambiente.

Estas vacas son alimentadas con pastos y productos naturales, no tratados con abonos ni pesticidas químicos. El tratamiento de esterilización al que se somete la leche garantiza su conservación y protege todo su valor nutritivo. Una opción muy natural a la hora de consumir leche.

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