Duelo de audacia

La esgrima, disciplina que desarrolla toda la musculatura corporal, exige unas óptimas facultades intuitivas y unos buenos reflejos para poder realizar movimientos con agilidad.

La existencia de este deporte se remonta a cuatro siglos antes de la celebración de los primeros Juegos Olímpicos de la antigua Grecia, y su origen se demuestra gracias al descubrimiento de un relieve realizado por Ramsés III que se encontró en el templo Medinet-Abou (Egipto), en 1190 a. C.. En él, puede apreciarse una competición en la que los tiradores lucen una máscara y unas armas similares a las de la esgrima que reflejan su práctica ya en aquella época. Esta noble disciplina, que ha ido evolucionando a lo largo de la historia, alcanzó su verdadero apogeo en el siglo XVII gracias al completo estudio de los movimientos y a la publicación de la técnica en obras como ‘La Academia de espada’, de Philibert de la Touche. Siglos después, en 1906, se crearon las primeras federaciones de esgrima y pocos años más tarde, en 1913, surgió la Federación Nacional de Esgrima.

Entrando en materia de técnica, la esgrima es un deporte muy preciso en el que la concentración, la coordinación y la inteligencia juegan un papel esencial, así como la agudeza visual y la fuerza corporal, centrada principalmente en las piernas. Los factores esenciales de esta disciplina son el tiempo, periodo en el que se realiza la acción, la velocidad empleada para ejecutar dicha acción y la distancia, espacio existente entre los dos adversarios.

Vestimenta y armas 
Los tiradores visten un uniforme blanco que debe ser de un tejido sólido, para soportar los toques sin penetrar. En las modalidades de florete y sable se utiliza, además, una chaqueta eléctrica y metálica conectada a la careta para detectar los toques del oponente. El guante debe cubrir la mano hasta la mitad del antebrazo y es habitual que sea de piel. La careta es una malla forrada y acojinada en su interior, cuyo exterior presenta una malla metálica muy resistente. Las armas, florete, espada y sable, varían además de en sus dimensiones en su empuñadura, siendo el sable la que más cubre la mano.

Dependiendo del tipo de arma, que varía en su peso, forma y longitud, existen tres modalidades: florete, espada y sable, que se diferencian por las zonas válidas en las que los tiradores pueden realizar el toque. Por norma general, cada profesional se especializa en la práctica de una de las modalidades, y las competiciones se disputan de manera individual o por equipos, pero los movimientos que se desarrollan en los combates de ambas disciplinas tampoco varían, lo único que se modifica es el arma y la zona válida de toque. Los combates de esgrima están regidos por unas normas de las que quedan excluídas cualquier clase de acciones violentas, como los empujones o los golpes excesivamente fuertes. Y respecto a los campeonatos, se dividen en vueltas clasificatorias y, después, se pasa a la eliminación directa de los tiradores según sus resultados.

Modalidades de la esgrima
1. EL SABLE. La zona válida abarca de la cintura a la cabeza y el tronco y los brazos se cubren con una chaqueta eléctrica. El arma tiene hoja rectangular, pesa 500 g y su longitud máxima es de 105 cm. 2. EL FLORETE. La zona válida se limita al tronco, cubierto por una chaqueta eléctrica. El florete como arma dispone de hoja cuadrada, pesa 500 g y debe tener una longitud máxima de 110 cm. 3. LA ESPADA. Permite tocar al adversario en cualquier zona del cuerpo. La hoja que presenta la espada debe ser triangular, tiene que tener un peso de 770 g y una longitud máxima de 110 cm.

Durante la clasificación, los combates duran cuatro minutos y son a cinco toques, mientras que en las rondas eliminatorias se disputan a quince toques y con una duración de tres tiempos de tres minutos cada uno. La esgrima, practicada como disciplina profesional o como pasatiempo es un deporte que permite un ejercicio completo de todo el cuerpo, además de ordenar facultades como la audacia, la coordinación, la rapidez y la intuición. Fortalece y aporta elasticidad a los músculos pero son las piernas las que más se desarrollan, ya que la postura básica hace que estén semiflexionadas soportando todo el peso del cuerpo.

Condiciones del terreno
La zona en la que se desarrolla el combate, que puede ser de metal, madera, etc., recibe el nombre de pista o pedana y presenta una longitud de 14 m. El terreno dispone de un espacio de margen comprendido entre los 1,5 y 2 m, en cada extremo. Por otra parte, la anchura de la pista suele tener entre 1,8 a 2 m. En competiciones oficiales es esencial que el terreno esté del todo cubierto con una malla de metal para neutralizar así los toques a tierra. Las medidas habituales de las pistas de esgrima en cuanto a longitud y anchura suelen ser de 18 m de largo por 2 m de ancho.

En cada ataque, el cuerpo se desplaza de manera horizontal hacia adelante y se impulsa con la fuerza de las piernas para realizar el toque. Al igual que en otros deportes, que también exigen una resistencia óptima de estas extremidades, lo más habitual en la esgrima es la lesión de rodilla por desgaste. Para ser tirador profesional, es necesario un entrenamiento diario y se suele comenzar a los ocho años. Cabe destacar que éste es un deporte apto para cualquier edad y sexo, pues aporta múltiples beneficios y permite un óptimo conocimiento del cuerpo, así como de las facultades que potencia.

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