Hidratar+Proteger

Los rayos del sol que día a día, ya sea invierno o verano, recibe la piel son causantes del envejecimiento. La solución a ello son las cremas hidratantes con SPF.

Cada vez más se toma conciencia de que los rayos del sol son perjudiciales tanto para la salud como para la belleza de la piel de la cara y el cuerpo. Es habitual usar cremas protectoras del sol cuando se está en la playa y en la montaña, pero ¿qué pasa con los rayos solares que recibe nuestra piel en la ciudad, al cumplir con la rutina diaria? Esos rayos, que impactan en la piel tanto en verano como en invierno, también la agreden y son los causantes de manchas, enrojecimientos, alergias, etc. Es muy importante asegurarse esa protección diaria. De hecho, hay estudios que confirman que en la actividad cotidiana hay un promedio de exposición diaria de una hora a los rayos UVA/UVB, incluso estando dentro de casa o en la oficina.

Un estudio de la firma cosmética Olay recoge que al menos el 80% de los signos de envejecimiento de la piel están causados por los rayos UVB. También hay que tener en cuenta que los rayos del sol, además de ser los causantes de las arrugas, pueden ser responsables de otros signos propios del envejecimiento como el color y la textura no uniforme de la piel, las manchas que aparecen cuando se van cumpliendo años o la pérdida de firmeza, en la que influyen sobre todo los rayos UVA. Eso es debido a que estos rayos son los que, de manera más profunda, penetran en la piel. Como consecuencia, producen la descomposición del colágeno y la elastina, y contribuyen a la generación de las formas reactivas de oxígeno, lo que se conoce como radicales libres, que causan el estrés oxidativo celular.

Por eso, retrasar su aparición es posible no sólo protegiéndose cuando se va a realizar una exposición al sol sino también durante el día a día con cremas que tratan y cuidan la piel.

En los rayos UVA hay que tener en cuenta los grupos en los que se dividen: UVA I, con una longitud de onda larga, y UVA II, con una longitud de onda corta. Los primeros son los que contribuyen a la descomposición del colágeno y la elastina de la piel, causando pérdida de firmeza y elasticidad. El SPF que incorporan indica cuánto tiempo se puede estar al sol sin sufrir quemaduras en comparación al tiempo que tardaría alguien en sufrir quemaduras según las características de su piel. Es decir, un SPF 15, significa que una persona puede estar quince veces más ese periodo de tiempo natural sin quemarse. La mayoría de las cremas incorporan un índice de factor de protección solar entre el 10 y el 15.

Un factor de protección solar 15 es adecuado porque bloquea un 93% de las radiaciones UVB. Eso sí, para conseguir los mejores resultados posibles es fundamental la constancia.

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